En el marco de la celebración de los 100 años del Carisma Marista en nuestra comunidad educativa, en el mes de octubre se llevó a cabo una Caminata Recreativa que unió a estudiantes, docentes y personal del Colegio San José en una jornada de celebración, memoria y convivencia.
La caminata partió desde el Colegio y culminó en el Campo de Deportes, luego de recorrer distintos puntos significativos de la ciudad que forman parte de la historia y del camino compartido por la educación marista en Rafaela.
A lo largo del trayecto se vivió un verdadero clima de peregrinación: los participantes avanzaban entre cantos, carteles y gestos de alegría, acompañados por una camioneta que portaba la imagen de San José, signo visible de fe y unidad. En cada parada, diferentes grupos de la comunidad esperaban con entusiasmo para sumarse al recorrido y realizar un pequeño gesto simbólico de oración y agradecimiento.
Las instituciones visitadas fueron:
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Catedral San Rafael: primer punto del recorrido, recordando que San Rafael es protector de los jóvenes. En este templo, donde tantos miembros de la comunidad han recibido sacramentos y compartido celebraciones.
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Colegio Nuestra Señora de la Misericordia: se destacó el lazo fraterno entre ambas instituciones, unidas por la misión de educar desde el Evangelio.
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Cantero de Suipacha y Falucho: este punto representó a la ciudad de Rafaela, el espacio donde vivimos, trabajamos y soñamos.
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Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe: casa de nuestra Madre y patrona diocesana. Allí se recordó su presencia constante y su acompañamiento a los jóvenes que buscan sentido y esperanza.
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Escuela Madre Teresa de Calcuta: símbolo del servicio y la solidaridad, donde estudiantes y docentes del colegio han colaborado en actividades de apoyo escolar. Este momento representó a todos los lugares que nos abren sus puertas y nos enseñan a servir a los demás.
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CRAR (Círculo Rafaelino de Rugby): recordando los orígenes del club en el propio campo del colegio, se celebró la amistad, el trabajo en equipo y el espíritu de esfuerzo compartido, valores que también reflejan el carisma marista.
Finalmente, el recorrido concluyó en el Campo de Deportes del Colegio, donde los más pequeños recibieron a los caminantes con su alegría. Allí se realizó un momento de reflexión, plantación de árboles y canto comunitario, expresando el deseo de seguir cuidando la casa común y continuar sembrando esperanza.
Fotos: https://drive.google.com/drive/folders/1lf5KPJSumdMVznSLf_IuMDJVXvTEcbC-?usp=sharing


