El mes de diciembre nos regala, cada año, la oportunidad de reencontrarnos como comunidad educativa. En este año tan especial, en el que celebramos el Centenario de la fundación del Colegio, ese encuentro adquirió un significado aún más profundo, convirtiéndose en un espacio para agradecer y cerrar un tiempo de celebraciones compartidas.
Como es tradición, la jornada se vivió como un pequeño retiro comunitario, un momento para detenernos, rezar y renovar la alegría de caminar juntos, fortaleciendo los lazos que nos unen como familia marista.
En esta oportunidad, el encuentro se organizó a través de talleres coordinados por tres exalumnas, quienes regresaron al Colegio para compartir con generosidad los saberes y experiencias que forman parte de su vida cotidiana. Gracias a su acompañamiento, la comunidad pudo aprender, crear y disfrutar de un espacio común, elaborando tarjetas, budines y velas.
La jornada culminó con la celebración de la Misa, un momento de memoria agradecida por todo lo vivido como Colegio a lo largo de estos años. El envío final nos impulsó a salir a misionar por las calles cercanas, donde fuimos recibidos con gran calidez por los vecinos.
Que este encuentro renueve nuestro compromiso de seguir siendo una Comunidad que siembra esperanza, fiel al espíritu marista que nos anima desde hace cien años.
Fotos: https://drive.google.com/drive/folders/1EhlmShlvQDWgxEBKg9VCvpBNh4ULCeqk?usp=drive_link


