“Un día para detenernos, mirar, sentir y sembrar paz”
En la primera infancia, hablar de paz no implica solamente explicar un concepto abstracto, sino ofrecer oportunidades para experimentarla y construirla en las acciones cotidianas: poder detenerse, escuchar, esperar, cuidar, compartir, pedir ayuda, respetar al otro, expresar lo que sentimos, resolver pequeños conflictos y disfrutar de un espacio común.
A través de distintas propuestas lúdicas los niños/as pudieron aproximarse al concepto de paz desde situaciones concretas y cotidianas.
Vivenciaron espacios de calma, escucha, contemplación, disfrute y a través de diferentes lenguajes artísticos expresaron sensaciones, emociones e ideas.
Juntos descubrimos a la naturaleza como espacio de vida, refugio y contemplación.

























