El trabajo en la huerta, iniciado desde el principio del año escolar, se sostiene durante las distintas estaciones con la responsabilidad y el compromiso de los niños que semanalmente la visitan.
Junto a ellos sumamos el esfuerzo de otros actores de la institución que colaboran con el taller.La paciencia, la constancia y el poder afrontar distintos desafíos propios de la huerta escolar, obtienen su gran satisfacción, al poder cosechar lo que con tanto amor han sembrado.








